viernes, 4 de abril de 2008

Buscar la verdad




Decia Goethe:
"El amor a la verdad se manifiesta en la capacidad da hallar y apreciar lo bueno en todas partes".
¡Qué lejos estamos hoy día de hacer esto realidad!
Cuantas veces se disfraza de búsqueda de la verdad ese afán inquisitivo y morboso que empuja a tantas personas, especialmente en el ámbito de la comunicación actual, a hurgar buscando todo lo malo y escabroso, sea real o imaginario, convirtiendo en noticia o tema de conversación tan solo lo que despierta repugnancia y rechazo ante el “público espectador”. Y cuando no hay nada negativo que destacar se inventa o insinúa, o finalmente se abandona como hiciera la hiena que no huele a carroña.
¿No ha calado demasiado esta actitud en nuestro tiempo?. De hecho creo que cada vez más, a todos nos cuesta creer algo positivo de nada ni de nadie.
El amor a la verdad no puede mirar para otro lado cuando hay injusticia, pero busca la justicia para alzarla como ejemplo.
El amor a la verdad no puede hacer oídos sordos a la mentira y a la crueldad, pero busca palabras amables y gestos de amor.
No puede fascinarse con espejismos, pero trabaja por convertir la opinión en conocimiento.
El amor a la verdad no puede ser insensible a lo repugnante y grotesco, por eso busca la belleza y tiende a potenciar todo lo bueno.
Verdad sí… pero con amor.
Amor a la verdad

martes, 18 de marzo de 2008

Mente y corazón


Que razón tenía Schiller cuando escribía en su carta para la educación estética del hombre:
El camino que conduce al intelecto ha de abrirlo el corazón. Educar la facultad sensible es, por tanto, la más urgente necesidad de nuestro tiempo, no solo porque es un medio de hacer eficaces en la vida los progresos del saber, sino porque contribuye a la mejora del conocimiento mismo.”
Educar la mente y el corazón nos lleva a la sensatez y la bondad. Y tan peligroso entiendo que es la ausencia de lo uno como de lo otro.
He conocido personas que desprecian la inteligencia (como la lógica y el razonamiento) y colocan los sentimientos por encima de todo, y acaban cayendo en una suerte de exaltación emocional que sin control acaba en fanatismo sin cordura.
También he conocido personas tremendamente racionales y frías cuya vida carece de la calidez y el color de los sentimientos.
Creo que el soñado equilibrio entre mente y corazón solo es posible como sucede entre los platillos de una balanza: cuando sepamos establecer un eje, un fiel, que esté más allá de ambos pero que se manifieste básicamente en inteligencia y bondad. O como en el símbolo del Yin Yan, cuya danza encuentra su armonía a través del Tao ( el sentido de la vida).

miércoles, 12 de marzo de 2008

Invitación al arte








Invitación al arte
Ha sido un verdadero disfrute el paseo por la exposición virtual de obras de la The Florence Academy of Art. Alumnos procedentes de todo el mundo trabajan en su formación pictórica o escultórica bajo los cánones clásicos del arte.
Mirando el panorama actual uno se pregunta donde están los verdaderos artistas después de que la corriente imperante del siglo XX sepultara la búsqueda de belleza y la sensibilidad estética bajo toneladas de basura, eso sí, creativa.

Destaco de la pagina principal de la Academia de Florencia una frase de H. Flandrin: “En una escuela de bellas artes, uno tiene el deber de enseñar verdades indiscutibles, o al menos que procedan de los mejores ejemplos aceptados durante siglos”

Me alegra descubrir que todavía está viva la idea de que el espíritu creativo debe basarse en una sólida disciplina de técnicas de composición y armonía; que se asiente sobre una gran capacidad de observación de la Naturaleza y que explore lo mejor de la sensibilidad estética del hombre.
Me alegra descubrir que todavía hay un fuerte impulso para que el futuro sea construido sobre la base de lo mejor del pasado y no como un errático camino que no sabe de donde viene ni a donde va.

Me pregunto si hoy solo hay expresiones del arte como las que pretenden que “adoremos” en muchas de las exposiciones llamadas contemporáneas, o tal vez si haya un impulso importante que se abre camino en jóvenes artistas que no quieren crear solo mirando a la basura sino que aspiran a ofrecer en su obra algo mejor a la humanidad. Pero claro no son noticia y por tanto “no existen” porque las sagrados “medios de comunicación” han decidido que no encajan en su panorama de futuro.